
Por recomendación de una amiga —textualmente me dijo: “hey, tú que eres geek, deberías ver The Big Bang Theory”— he comenzado a mirar esta nueva serie, que ya se transmite en México por Warner Bros, y les puedo decir que es fatal.
Para empezar, ésta serie sobre dos geeks y una rubia es una mala copia de la comedia británica The IT Crowd; las únicas diferencias entre una y la otra es que en The IT Crowd la chica era pelirroja y que, por supuesto, la comedia británica si era graciosa.
Escribo era no porque The IT Crowd se haya extinguido, sino porque acabó su segunda temporada y con los productores nunca se sabe. Bien podría haber una tercera temporada o no.
Como decía, The Big Bang Theory no es graciosa. Es simpática, pero nada más. Los cuatro capítulos que he visto no me hicieron el menor efecto, si acaso una risita o una sonrisa. Los diálogos entre los geeks están muy rebuscados, es probable que sólo los preparatorianos en adelante entiendan más de la mitad. Las situaciones en ocasiones llegan a ser absurdas o incluso divertidas, pero sin comparación con las de The IT Crowd.
Sólo una razón te mantiene pegado al televisor: La rubia, interpretada por Chalet Cuoco, y la promesa jamás hecha de que Leonard (el geek) terminará ganándosela.
De modo que ya lo sabes, si no eres muy exigente con las comedias, podrás darte el lujo de desperdiciar una media hora viendo The Big Bang Theory. Si eres de mejores gustos simplemente cámbiale de canal.


